Con la llegada del calor y del buen tiempo, los bañistas están deseando que las piscinas abran para poder refrescarse. Sin embargo, este verano las circunstancias serán un poco distintas debido al Covid-19, así que
conviene tomar precauciones para que podamos disfrutar del agua con seguridad. Aunque el virus se transmita sobre todo por el aire, es necesario mantener tanto las piscinas como las superficies de las zonas comunes bien limpias, ventiladas y desinfectadas. También hay que evitar las interacciones personales en la medida de lo posible, prevenir riesgos
para trabajadores y usuarios y cumplir con las limitaciones de aforo que exija la legislación vigente.

Aunque los propietarios de piscinas privadas no estén obligados a tener un
seguro, sí que es muy recomendable en el caso de piscinas de uso colectivo,
como en las comunidades de vecinos o las urbanizaciones. Una de las principales razones sería hacer frente a la responsabilidad civil en caso de que alguien resultase lesionado en el área de la piscina o decidiera solicitar una compensación económica por los daños sufridos. Otras buenas razones para contratar un seguro podrían ser el estar cubiertos ante fenómenos atmosféricos adversos o actos vandálicos, por no hablar de cuestiones estructurales de la propia instalación, como filtraciones.

De todas maneras, hay que valorar las coberturas de cada seguro en función de nuestras necesidades, y para ello siempre es preferible consultar con un experto en el sector que nos asesore, para que no paguemos más de lo que vamos a necesitar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.