¿Qué es un siniestro y cómo se gestiona?

Cuando contratamos un seguro, lo que buscamos es que tenga una buena cobertura de siniestros. De esta forma podremos estar protegidos contra eventuales perjuicios que puedan producirse en nuestra salud o en la de nuestros bienes, por ejemplo.

Características de un siniestro

Se trata de la ocurrencia de un hecho que se contempla en la póliza de seguros y que obliga a la aseguradora al pago de una cantidad de dinero, pudiéndose tratar de una prestación de servicios, reparación de un daño, asistencia médica, etc.

Cuando se presenta una declaración de siniestro, pasa por diferentes fases en la aseguradora. El asegurado debe dar aviso cuando se produce un siniestro lo más rápido posible, reduciendo en medida de lo posible, las consecuencias del mismo. Además, debe aportar todos los datos que sean necesarios para poder verificar el siniestro.

Con la información, la aseguradora abrirá un expediente y hará una previsión del coste que tendrá el mismo. Cuando se abra el expediente, mediante un perito de la aseguradora, hará las comprobaciones pertinentes para saber si los daños producidos y declarados cuentan con cobertura.

En caso de que la comprobación sea positiva, la aseguradora deberá abonar la indemnización correspondiente, salvo que rehuse el siniestro, en cuyo caso tendrá que comunicárselo al asegurado justificando su decisión.